RSS
12 Mar 2013

Iñaki Perurena

Author: xosmar | Filed under: Fotografías, General

PARADIGMA DE LA FUERZA, LA INTELIGENCIA Y LA CABALLEROSIDAD VASCA

Por Tomás ABEIGÓN

La mayoría de los juegos y deportes vascos tienen su origen en los antiguos oficios que existían en Euskal Herria, todos ellos relacionados con la vida del caserío. Así pues, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos, que el trabajo cotidiano del caserío se convertía en causa de juego, competición y/o apuesta en los ratos libres. La evidencia de lo que decimos, la encontramos en todas las modalidades que se practican dentro de lo que conocemos como “herri kirolak” (deportes rurales vascos). Tenemos el ejemplo de los aizkolaris y de los tronzalaris, que tienen su raíz en los leñadores que trabajaban en el monte. También están los portadores de txingas, con origen en los pesados cántaros de leche que debían de transportar los ganaderos, el de los harrijasotzailes o levantadores de piedra, con su origen en los trabajos que se hacían en canteras, y uno de los más llamativos por su origen, sería la carrera de zakularis, que procede de los largos viajes que en tiempos de escasez tenían que hacer los contrabandistas con pesadas cargas a la espalda.

Ahora bien, la especialidad que ha tenido en los últimos años mayor resonancia fuera del País Vasco, ha sido sin lugar a duda, el levantamiento de piedra, gracias al buen quehacer del harrijasotzaile (levantador de piedra) Iñaki Perurena, natural de Leitza, quien ha sido el primer levantador capaz de superar la mítica barrera de los 300 kg y protagonista indiscutible de este artículo.

Iñaki y la piedra, una unidad indivisble

Antes de centrarnos en la figura de este insigne y carismático harrijasotzaile, quiero explicar a los neófitos en esta materia, de que va el levantamiento de piedra o también llamado harrijasoketa o harrijasotzea. La “harrijasoketa” o el levantamiento de piedras, es una de las modalidades en la que más claramente se evidencia el empleo de la fuerza física por los levantadores (harrijasotzailes). En otros tiempos se usaban las piedras tal cual eran, si bien ahora están preparadas según unas reglas sobre materiales, formas y tamaños. Las principales son rectangulares, cúbicas, cilíndricas y esféricas, elaboradas con granito. Pueden llevar agarraderos, de manejo más fácil, o sin ellos, por lo que la técnica también juega su papel. La piedra debe de ser levantada del suelo y elevada hasta el hombro, para volver a ser depositada en el suelo (amortiguándose su caída con un saco de arena) y proceder a una nueva alzada. Si la piedra no llega al nivel señalado o cae por la espalda del levantador, la alzada es declarada nula. En las pruebas colectivas vence el que en un determinado tiempo más alzadas válidas logre. En ocasiones la prueba consiste en que un único levantador intente superar una marca o record alcanzada antes por él mismo u otro levantador.

En las pruebas de levantamiento de piedra contienden, en general, dos harrijasotzailes, que en turnos diferentes y en uno o varios períodos de tiempo -tandas-, realizan el mayor número posible de alzadas, considerándose una alzada completa cuando se llega a equilibrar la piedra sobre el hombro.

La forma del objeto a levantar ha variado mucho en el transcurso de los años, estableciéndose a principios de este siglo los cuatro tipos de piedra que se emplean más frecuentemente: rectangular, cilíndrica, esférica y cuadrada.

El material empleado tradicionalmente para su construcción ha sido el granito, y su peso varía desde algo menos de los 100 kg a los más de trescientos mencionados con anterioridad.

Hecha esta explicación, a continuación voy a hacer un breve repaso biográfico del más grande y famoso levantador de piedras que jamás haya existido: Iñaki Perurena.

Iñaki Perurena nació en Leitza en 1956 un 25 de octubre, día en el que por caprichos del destino llegan al mundo aunque en años diferentes, otros dos genios más: el pintor Pablo Ruiz Picasso y el compositor Johan Strauss.

Durante su infancia vió como probaban una piedra de 60 kilos que estaban tallando Patxi y Benito de Gazpillo de Iturrizahar para el levantador Aramendia, cuando los observó, de repente sintió como si dentro de sí se despertase un instinto dormido por querer alzar la harria. Sin más instrucción que su capacidad imitadora de niño y sin protecciones sobre la ropa, agarró el bloque y lo levantó. Las aristas vivas de la piedra se le clavaron en el pecho, aunque las huellas invisibles debieron ser mucho más hondas, tanto que ya nunca pudo, ni quiso, renunciar a aquel deporte, que aprendió como un juego, gracias también, a la afición que le inculcara el genio protector de su alegre infancia, el “Aitona” (abuelo) Inashio, por quien sentía un cariño comparable a su enorme e increíble fuerza.

Hay que verlo para creerlo

Años más tarde, como levantador de piedras o Harrijasotzaile, en 1999 pasa a ser el titular del récord de 1.000 levantamientos de una piedra de 100 kg. de manera continua en 5 horas y 4 minutos, mientras que con anterioridad en 1990 batió el récord mundial de esta especialidad deportiva al levantar una piedra de 315 kg de peso. Igualmente es capaz de levantar tres veces, con una sola mano, una piedra de 250 kg, y de levantar cuatro veces, también con una sola mano, una piedra de 200 kg., aunque su récord de levantamiento de piedra está fijado con una mano en 267 kg. y 320 kg para el levantamiento a dos manos.

Las piedras irregulares como la más conocida de todas: la “Albizuri Aundi” de Amezketa de 170 kilos, tampoco se le resistieron, ya que consiguió alzarla 13 veces en 10 minutos, o la “Boro Harria” de Mondragón. Ambas se han convertido en mitos, pues son las piedras que más dificultad presentan a los deportistas debido a su forma, dado que no disponen de asas y los Harrijasotzailes, suelen tener que hacer verdaderos esfuerzos para sujetar la piedra.

Anécdotas sobre su vida hay múltiples y variadas, pero yo me quedaría con aquella que vivió su bisabuelo Joaquín Caballero. Era Joaquín cantero de profesión, cuando otro hombre apostó que era capaz de bajar de la cantera del pueblo, – si se lo colocaban sobre los hombros – un enorme bloque de roca. Y en efecto este último ganó la apuesta, pero al día siguiente, de tan tremendo esfuerzo, murió.

Está claro que Iñaki Perurena el “Sansón Vasco” de 1,82 de estatura y 125 kilos de peso corporal, recibió un don natural: la fuerza; su voluntad a toda prueba, su ansia de saber y de perfeccionarse, hicieron el resto, para que se convirtiera en un superdotado del levantamiento de piedras, y en el hombre que sin más ayuda que la de sus educados músculos, levanta del suelo el mayor peso alzado por un ser humano.

Perurena además de levantador de piedras, ha hecho incursiones en el plano cultural, por una parte como ya señalamos ejerciendo de actor, y por otra, como poeta y “bertsolari”, que consiste en la improvisación de poesías cantadas, llamadas “Bertsos”, publicando además numerosos artículos en defensa de la identidad de Navarra como eje de la nacionalidad vasca. Ahora retirado de la competición y centrado en sus exhibiciones, está construyendo un parque de interpretación de la piedra, en el que se explica la historia de Euskal-Herria (Pueblo Vasco) a base de piedras y figuras de levantadores, que se localiza en su caserío Gorritinea de Leitza. Dicho parque se ha bautizado con el nombre de Peru-Harri.

Iñaki Perurena junto al Lic. Tomás Abeigón dos -Grandes- amigos unidos por el deporte

Terminada esta brevísima reseña biográfica, me gustaría contarle al lector cómo y cuándo yo conocí personalmente a Iñaki Perurena. Exactamente fue el día 13 de marzo de 2008 a las 20,15 horas, en la población pontevedresa de Villagarcía, a donde acudió en compañía de su hijo Inaxio para hacer una exhibición conjunta, en la inauguración de una Taberna Lizarrán. Después de las presentaciones de rigor y de charlar sobre el viaje cerca de un cuarto de hora, recuerdo perfectamente casi cada minuto de los noventa que pasé a su lado. Al principio, como sólo nos conocíamos de hablar por teléfono, recuerdo su “mirada a lo Clint Eastwood”, es decir, penetrante, de lado, con el ceño fruncido y analítica, tanto de mi aspecto físico, de mi indumentaria, como también de mis gestos y de las palabras que articulaba (me imagino que quería comprobar que yo era un tipo formal y que su disciplina me la tomaba muy en serio). Segundo, también me llamó la atención el nerviosismo que mostraba, al ver que no se había reunido en aquel preciso momento (faltaba media hora aún para llegar a la hora anunciada para su demostración) el público suficiente, que de alguna forma compensase el esfuerzo de haber atravesado España de un extremo a otro (ida y vuelta), con un espacio de tiempo entre cada trayecto, justo para hacer la exhibición, tomarse unos pinchos, y carretera, que mañana a primera hora hay que estar en la ETB para rodar un capítulo más de los cerca de 2000 que lleva gravados de “Goenkale” donde interpreta a Imanol, para la Euskal Televista (Televisión Vasca).

A las nueve en punto, es decir, a la hora exacta que se anunció su actuación, la terraza de Lizarrán, que es la franquicia con la que Perurena tiene un contrato de promoción de éstas tabernas, haciendo exhibiciones para inaugurarlas, estaba repleta de personas expectantes de conocer en vivo y en directo, al forzudo vasco y a su hijo (una muralla humana de casi dos metros -le faltan cinco centímetros- y 120 kg de peso).

Satisfecho y más relajado por la ya presencia de un público entregado y que en todo momento hizo gala de la hospitalidad con la que los gallegos recibimos a quienes nos vienen a visitar, Iñaki cogió el micrófono de la megafonía, y se dirigió al público explicando en que consistiría su exhibición. Yo, que no lo había visto nunca y que en mis más de treinta años de periplo por el mundo de la fuerza (demostraciones, eventos, atletas, forzudos, etc) es raro impresionarme, quedé entusiasmado con cada una de las alzadas que tanto el padre como el hijo iban realizando y con las explicaciones que nos daban, en definitiva, todo un espectáculo por el cual, si no fuera gratis, no me importaría pagar, mereció muchísimo la pena y desde aquí felicitó a Lizarrán por la idea y a los Perurena por el esfuerzo.

Ahora bien, después de más de treinta años ligado al mundo de la fuerza como dije antes, si la exhibición estuvo magnífica y me pareció un espectáculo, en todos estos años lo que más me gustó y de verdad me sorprendió, fue el detalle que casi me emociona, que tuvo Iñaki Perurena cuando agarró el micrófono y tras una breve introducción de mi persona y de la pasión que le pongo a esto de estudiar y divulgar todo aquello relacionado con el mundo de la fuerza, me dedicó una serie de alzadas que consistía en levantar una piedra de 120 kg en menos de treinta segundos, lo cual no sólo lo logró, sino que además aún le sobraron dos. Para los que manejamos pesas sobra decir, que eso es una gesta tan sólo al alcance de unos pocos, pero insisto, lo que más me impresionó fue que conociéndonos personalmente ese día, tuviera conmigo la amabilidad, la generosidad y el detalle de dedicarme públicamente una de sus alzadas. Para explicar como me sentí, valdría poner como ejemplo, imaginarse que uno se encuentra como espectador en una plaza de toros abarrotada de público y de repente el famoso matador de toros Manolete se acercase a ti y te dedica su próximo toro. Esa fue mi sensación y así fue como me sentí.

Al final de la exhibición, para que el público pudiese comprobar la dificultad que tiene su deporte, invitó a todo aquel que lo desease a levantar la más ligera de las piedras que utilizaron en la exhibición, la esférica de 111 kg. Entre los ilusos que lo intentaron, el que llegó más lejos, lo más que consiguió, fue que rodase unos centímetros por el suelo. !!Está pejada carallo¡¡ exclamó uno.

Para terminar este artículo que tenía proyectado hacer desde hace tiempo por el interés que suscita el personaje, y que por circunstancias de la vida, afortunadamente pude terminar antes de tiempo, gracias a que me ahorré el viaje de ir a conocerlo a su tierra, quiero devolverle el detalle y dedicárselo a este nuevo amigo que es IÑAKI PERURENA, a quien la mejor manera que se me ocurre definirlo, además del título con el que se inicia éste trabajo, es: “IÑAKI PERURENA: Un levantador de piedras, de músculos de hierro, de corazón de oro y con una inteligencia, humanidad y caballerosidad brillantes”. Gracias IÑAKI.

 ——————————-

Artículo y Fotografías por: Tomás ABEIGÓN ( abeigon@yahoo.es / Tel. 607 477 360 )

– Licenciado  en Ciencias del Deporte

– Master en Musculación Deportiva

– Entrenador Nacional de Halterofilia

– Entrenador Nacional de Fisicoculturismo y Musculación

– Entrenador Nacional de Fuerza Aplicada

– Profesor de Culturismo y Profesor de Musculación, ambos diplomas expedidos por la Federación Española de Judo y Deportes Asociados.

– Diplomado como Profesor de Cultura Física por las Escuelas: Rouet (Francesa) y Weider, Atlas (Americanas).

– Campeón de España de Fisicoculturismo Natural en 1996

– Galardonado con el premio nacional “Intergym´s de Oro” al mejor trabajo de investigación los años 1999, 2000 y 2001

– Posee el “Diploma de Honor al Mérito Fisicoculturista” (la más alta distinción que se puede alcanzar en España sobre éste deporte).

– Historiador del “Deporte del Hierro”

– Presidente de NABBA ESPAÑA (Organización más antigua de fisicoculturismo que a nivel internacional organiza el Mr. Universo)

– Juez Internacional en el Mr. Universo (único en España)

– Poseedor del “Medallón de Triat” que lo acredita como el único heredero en el mundo de la filosofía de la “Escuela Francesa”, que aceptó de la mano de su Profesor con la obligación de cederlo antes de morir al discípulo que el elija.

FOTOGRAFÍAS

Deje un comentario

Me reservo el derecho de eliminar y/o modificar los comentarios que contengan lenguaje o conductas inapropiadas y spam. Si tu comentario no aparece, puede ser que akismet lo haya capturado. Intento revisarlos. Siento las molestias.